273505.1020.ACualquier persona debió haber escuchado, al menos una sola vez, sobre el apartheid. Este periodo histórico, ajeno a la cultura americana actual, marcó a Sudáfrica por casi todo el siglo XX. El apartheid fue un sistema de segregación racial aplicado en Sudáfrica y Namibia (en ese entonces parte de Sudáfrica), el cual se mantuvo en vigor hasta 1992. El sistema consistía en la división de razas en todos los ámbitos: político, económico, social y laboral, además de la prohibición de matrimonios o incluso relaciones sexuales entre blancos y negros.

images (24)A lo largo de esta época, en un país donde este tipo de discriminación había sido practicada durante siglos pero se acentuó después de la Segunda Guerra Mundial, hubo personalidades que lucharon por la igualdad como el fallecido expresidente Nelson Mandela, ganador de las elecciones de 1994, o Steve Biko, un activista asesinado en Pretoria, el 12 de septiembre de 1977. Esa lucha férrea, que dejó mares de sangre y muertos por doquier, también es recreada en una película de 1992 llamada El poder de uno, basada en la novela del mismo nombre de 1989 escrita por Bryce Courtenay, dirigida por John G. Avildsen (famoso por cintas como Rocky y Karate Kid), protagonizada por Stephen Dorff junto a Morgan Freeman. Narrada a modo de Blidungsroman, la trama gira en torno a la vida de un chico inglés desde su niñez hasta la adolescencia en la Sudáfrica de la década de 1930, cuando aún era colonia británica. P.K (nombre del muchacho), huérfano desde los 7 años, crece en un entorno de segregación, fomentado por los afrikáners, descendientes de neerlandeses, franceses, ingleses y alemanes, que constituían la clase dirigente. En medio de un ambiente tan amargo que influyó en sus posteriores ideales de libertad, conoce a Geel Piet, un negro que le enseñó a boxear desde muy chico y aprende acerca de los mitos de la cultura negra sudafricana, entre ellos el del brujo porta lluvias, como llegaron a considerar al joven. Posteriormente, el espectador ve a un P.K estudiante de secundaria de Johannesburgo durante la posguerra, donde sigue cosechando éxitos como boxeador y conoce a María Marais, la hija del político Daniel Marais, quien se convierte en su primer amor y conoce a Gedeón Duma, un boxeador negro procedente de Alexandra, quien lo inspira a luchar por la igualdad de razas.

La película contiene varias características de las cintas de Avildsen, entre ellas un joven decidido que sabe lo que quiere ser en su vida, un mentor y/o un amigo que lo acompaña en sus aventuras y una chica que juega el rol de interés amoroso del protagonista. Con respecto al tema del boxeo, el director repite la misma fórmula de Rocky, la película que lo hizo mundialmente conocido, sin embargo, rompió con algunos esquemas al no centrarse meramente en la figura del protagonista, al contrario, también se enfocó en un contexto histórico que le permite al personaje principal desarrollarse dentro de la historia y transmitir el mensaje a la audiencia, asimismo la aparición de personajes secundarios (que van agarrando protagonismo a medida que avanza el filme), terminan de complementar los criterios y las acciones de nuestro héroe.

El actor Stephen Dorff, famoso por su papel del vampiro Deacon Frost en la película Blade, se luce en el papel de P.K a los 18 años, las interpretaciones de Guy Witcher como P.K a los 7 años y la de Simon Fenton a los 12 también son buenas. Morgan Freeman realiza una notable interpretación como Geel Piet, Alois Moyo como Gedeón Duma y Fay Masterson como María Marais no se quedan atrás. La pareja conformada por Masterson y Dorff suele mostrar química en la película y escenas como el concierto en el campo de prisioneros y los asaltos cometidos por las fuerzas de seguridad nos brindan una imagen bastante dura del apartheid.

En pocas palabras la película es una pequeña joya cinematográfica que vale la pena ver, deja una mensaje profundo y nos hace reflexionar sobre nuestras relaciones como seres humanos. Sus protagonistas nos enseñan el verdadero significado de la amistad, la lealtad, la tolerancia, el respeto, el coraje, la esperanza, la dignidad y el amor. Una historia inspiradora que nos anima a hacer la diferencia pese a las adversidades. Una película digna de ver.

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